Cada joya en Rebs Design Lab comienza con una idea plasmada en papel: el primer boceto donde las formas y los gestos toman forma. Ese contorno bidimensional evoluciona luego hasta convertirse en un modelo digital tridimensional, un proceso que me permite esculpir virtualmente antes de materializar el diseño.

Cada joya en Rebs Design Lab comienza con una idea plasmada en papel: el primer boceto donde las formas y los gestos toman forma. Ese contorno bidimensional evoluciona luego hasta convertirse en un modelo digital tridimensional, un proceso que me permite esculpir virtualmente antes de materializar el diseño.

El modelo se divide cuidadosamente en capas para que la impresora 3D pueda interpretarlo y construirlo, capa por capa, utilizando materiales biodegradables o reciclables como PLA o PETG. Este paso suele requerir ajustes e iteraciones, perfeccionando el equilibrio entre concepto y técnica hasta que la pieza cobre vida.

Una vez impresa, cada joya pasa por una meticulosa transformación: lijado y preprocesamiento para eliminar imperfecciones, recubrimientos de resina que realzan la textura y la durabilidad, y moldeado manual para lograr formas orgánicas que parecen esculpidas por la propia naturaleza.

Una vez impresa, cada joya pasa por una meticulosa transformación: lijado y preprocesamiento para eliminar imperfecciones, recubrimientos de resina que realzan la textura y la durabilidad, y moldeado manual para lograr formas orgánicas que parecen esculpidas por la propia naturaleza.

La etapa final realza cada creación con acabados artesanales: plata de ley 925, plata de ley 925 con baño de oro de 18 quilates o latón con baño de plata u oro. Estos detalles no solo garantizan elegancia y comodidad, sino que también convierten cada pieza en una escultura única para lucir, donde la tecnología y la artesanía se fusionan.


En Rebs Design Lab creemos en el diseño sostenible y responsable. Por eso trabajamos casi exclusivamente bajo pedido: no mantenemos grandes inventarios, sino que creamos cada joya una vez que se solicita.

Este enfoque evita la sobreproducción y el desperdicio, garantizando que cada pieza tenga un propósito. Toda la fabricación se realiza en nuestro taller de Madrid, de forma totalmente artesanal y centralizada, lo que ayuda a minimizar el impacto ambiental y nos permite cuidar cada detalle personalmente.


Nuestras joyas están pensadas para acompañarte mucho más allá de una sola temporada: diseñadas para durar, para crecer contigo y para formar parte de tu historia.

Y si con el tiempo tu pieza sufre algún daño, siempre puedes ponerte en contacto con nosotros; creemos en reparar y cuidar, no en desechar.